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Una madre ha creado cubiertas para los cinturones de seguridad para avisar sobre los problemas de salud de los niños

Hay ocasiones en las que la solución a una preocupación puede terminar convirtiéndose en todo un fenómeno viral. Le ocurrió a Natalie Bell, una madre australiana que reflexionó sobre qué ocurriría si su hija Shae tuviera un accidente.

Esto hizo que la mujer creara una cubierta para el cinturón de seguridad de Shae, que serviría para que, en caso de accidente, quien la ayudara supiera los problemas de salud de la niña. En poco tiempo la idea se volvió viral, y Bell recibió miles de peticiones.

Resulta que Bell tiene un negocio llamado Personalised by Nat, en el que crea objetos personalizados, sobre todo para padres e hijos. Para esta ocasión, creó crear una sencilla cubierta de velcro para el cinturón de seguridad con letras llamativas sobre fondo blanco —lo más fácil de leer posible—.

“Estoy sorda, tengo un implante coclear, no hacer resonancias magnéticas.”

“Tengo autismo, puede que me resista a que me ayuden.”

El 5 de Junio, Natalie mostró su creación con este mensaje en las redes sociales:

“Siempre me pregunto qué pasaría si tuviera un accidente en coche con mi hija y yo fuera incapaz de decirles a los médicos que no se le pueden hacer resonancias magnéticas a mi hija porque tiene un implante coclear. Ahora, ya no tengo que preocuparme de eso con estas cubiertas. Se pueden hacer para cualquier necesidad especial que el equipo médico necesite saber si tú no puedes hacerlo.”

Las cubiertas se pueden enganchar a los cinturones de seguridad o a otras partes como las tiras de una mochila. Natalie ofrece gran variedad de cubiertas para distintos problemas de salud, como autismo, diabetes, síndrome de Down… en las que se indica que el niño no se puede comunicar verbalmente, o que podría resistir a que le ayuden.

“Tengo síndrome de Down, puede que me resista a que me ayuden.”

Bell señala que las pulseras médicas que llevan casi todos los que tienen problemas de salud son útiles, pero que a menudo les cubre la ropa. Por eso, sus cubiertas resaltan y aclaran el problema a cualquiera que se acerque. En casos de accidente, las primeras personas en responder y ayudar pueden no ser profesionales médicos.

“Me llamo Shae, no me comunico verbalmente y tengo epilepsia.”

“Tengo diabetes de tipo 2, dependo de la insulina.”

Natalie vende las cubiertas en su web y las ofrece por 15$, aunque avisa que debido a la alta demanda, puede llevarle entre 2 y 4 semanas tener listo el producto.

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