Marta, fallecida a los 23 años, deja una gran lección de vida para todos: “Baila y déjate de historias”

La vida de la joven Marta Fernández dio un vuelco un día de marzo de 2018, cuando el médico le dio el peor de los diagnósticos: “Osteosarcoma parostal”. Le faltaba poco para cumplir los 20 años cuando le comunicaron que tenía cáncer. El pasado sábado, tres años después, murió rodeada de los suyos.

El suyo ha sido un duro camino, de sufrimiento pero también de optimismo y esperanza. Lejos de hundirse, Marta decidió afrontar el cáncer con una fe y positividad inquebrantable. Antes de morir dio un ejemplo de entereza y dejó un mensaje muy importante para todos.

“Nunca tendremos un control absoluto sobre nuestras situaciones. Bailas y te dejas llevar, te dejas hacer y ya está. Baila y déjate de todas esas tonterías que no son importantes”. Es la gran lección de vida que nos dejó Marta, fallecida de cáncer a los 23 años.

Marta padecía un agresivo cáncer de huesos que la llevó a una situación terminal. A pesar del peor de los pronósticos, nunca se vino abajo y apareció ante las cámaras para darnos esta lección: “Baila y déjate de historias”. Las imágenes han corrido por las redes sociales tras conocerse la noticia de su fallecimiento.


Marta formaba parte de la organización de jóvenes cristianos Hakuna, desde la cual no dejó de mandar su mensaje de esperanza contagiando su fuerza y su entusiasmo en todo momento a sus compañeros de la congregación, a sus amigos y familiares. Aún en sus momentos más duros.

El 4 de mayo de 2013, cuando tenía 15 años, coincidió con el Papa Francisco en Roma. Y años después, desde el hospital, recibió una llamada del Vaticano para ofrecerle una audiencia con él. Se reunieron un miércoles, 24 horas después de una operación de urgencia que tuvo. “Reza por mí, y yo rezaré por ti”, es lo que le dijo el Papa Francisco a Marta, algo que fue un empujón para ella y le ayudó mucho a seguir fuerte.

El fin de semana se despidieron de ella su familia, sus amigos y sus compañeros, quienes coinciden en asegurar estar en paz pese al gran dolor de su pérdida.