Los padres de la pequeña Lucía, la niña de 3 años hallada muerta en Málaga: «A mi niña se la llevaron»

Almudena y Antonio siguen manteniendo las mismas convicciones sobre lo que pasó la desgraciada noche del 26 de julio de 2017, cuando desapareció Lucía Vivar, su hija de 3 años.

La menor fue hallada sin vida a la mañana siguiente en las vías del tren a cuatro kilómetros de la estación de Pizarra (Málaga), donde su familia había estado cenando la noche anterior para celebrar el santo de la abuela. «Ese maldito tren nunca debió haber salido», explica la madre de la niña.

El juez acaba de darles la razón sobre una parte de la teoría que ambos progenitores defendían. La sentencia aprecia nexo causal entre la actuación de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) y el daño causado a los padres de Lucía, entendiendo «falta de colaboración en la búsqueda» por parte de la empresa pública, y condenándola a indemnizar a la familia con 176.239 euros.

“La indemnización no nos importa absolutamente nada, ni siquiera un cheque en blanco. Nuestro objetivo siempre ha sido saber la verdad. La lucha no ha terminado aquí. Lo importante es que se demuestre qué se hizo mal en la búsqueda. Esto le ha pasado a mi niña, pero mañana le puede ocurrir a cualquier otra persona”, comenta Almudena.

Los argumentos de la familia y el juez son los siguientes: Las cámaras de seguridad de la estación no se visionaron adecuadamente, no se suspendió el tráfico ferroviario de esa mañana, pese a que la niña seguía desaparecida, y que el tren que supuestamente la arrolló circulaba hacia delante y a una velocidad reducida, lo cual le permitía haberse detenido sin problema y se encontraba sólo en la estación de Pizarra, teniendo en cuenta que la niña estaba perdida en la zona.

«A la que se ve en las cámaras es a mi hija. Por eso, lo más probable es que todo se habría evitado si hubiesen hecho bien su trabajo y hubiesen mirado correctamente las cámaras durante 10 minutos, concretamente desde las 23:30 horas a las 23:40 horas, que fue el lapso temporal en el que la menor desapareció de la presencia de sus familiares. Eso es lo que pienso. Gracias a Dios que este juez ha visto algunos de los errores que han cometido por parte de ADIF», sentenciaba indignada la madre de la pequeña Lucía.

La sentencia considera que la actuación de Adif provocó que la búsqueda de la menor, «siendo noche cerrada, no se dirigiera hacia una dirección determinada, sin acotar ningún lugar para la búsqueda, circunstancia negativa que dificultó las actuaciones para localizar a la menor».

También indica que, aunque la suspensión del tráfico ferroviario podría haber sido una medida muy drástica, teniendo en cuenta que se desconocía si la menor se había dirigido hacia las vías del tren, «era una posibilidad y, ante tal situación, la adopción de dicha medida estaba justificada», al tratarse una niña de 3 años «especialmente vulnerable».

La resolución judicial supone un impulso para seguir la pelea por la verdad: «Estamos contentos porque esta sentencia nos va a ayudar en la vía penal para que se vuelva a reabrir la investigación y que se aclare lo que sucedió aquella maldita noche. Esta vía teníamos que seguirla por protocolo, pero nos interesa la otra. Que se vuelva a investigar. Mi hija no llegó hasta allí sola, a mi niña se la llevaron», concluye Almudena.