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La desesperada carta de una trabajadora de un supermercado: “Os tengo que sonreír, pero cada vez me cuesta más.”

Los otros héroes de esta pandemia están siendo los empleados de supermercados, ellos tienen que ir a trabajar para que a nosotros no nos falte de nada mientras dure este confinamiento, están muy presionados y sometidos a altas dosis de estrés diario, personas que trabajan de cara al público y que se arriesgan cada día atendiendo a cientos de personas.

Paula, ha querido concienciar a los clientes mediante un alegato publicado en su muro de Facebook, un mensaje que se ha hecho viral por su queja a la falta de sensatez y compromiso de los consumidores ante esta pandemia:

Está claro que los supermercados abren para que nadie se quede sin comida, pero la trabajadora hace un desesperado llamamiento que invita a reflexionar sobre lo que son y no son necesidades: “Me molesta mucho pasar una compra de únicamente chocolate y redbull”. “Eso no es primera necesidad, es egoísmo”, añade

Además, ha destacado la falta de respeto con la que se llega a dirigir a la plantilla: “Que el supermercado esté abierto implica que seáis responsables, que no increpéis a la cajera o al responsable porque no queda papel del wc”

También quiere recordar que los empleados también son madres, padres, hijos, parejas con miedo a contagiar a una cadena de personas cuando termina el turno y vuelven a sus casas. Aunque tiene que seguir sonriendo en su trabajo, cada vez le cuesta más.

Soy Paula, para quien no me esté reconociendo. Tengo que trabajar con guantes, mascarilla y evitando y digo evitando, porque es IMPOSIBLE, que nadie me toque o me hable a menos de 1 metro. Y afortunadamente tengo esta protección que mi empresa me facilita a diario.

Trabajo en un supermercado y estoy harta. Somos de los pocos establecimientos abiertos a día de hoy, pero abrimos para que nadie se quede sin comida en su casa. Abrimos para comprar carne, pescado, pastas… y claro que se pueden comprar chocolates, pizzas, cervezas y helados, pero 1 vez a la semana, en la compra de la SEMANA.
Trabajo para que ancianos, niños y adultos coman en casa, no trabajo para que ayer viernes y hoy sábado se llene la tienda de gente comprando 2 pizzas, comprando un bote de helado o comprando la merienda.

Que el supermercado esté abierto no implica que tú, que estás aburrido en casa, tengas que venir 2 veces al día o 6 veces a la semana.
Que el supermercado esté abierto implica que seáis responsables, que no increpéis a la cajera o al responsable porque no queda papel del wc (puesto que estás aburrido en casa, te das un bañito).

Que el supermercado esté abierto no implica que tengas que quejarte de que tus yogures favoritos los sin-azúcar-con-fresas-desnatados-cremosos-y-con-polvo-de-unicornio no hayan venido hoy, porque seguro que si hay yogures de fresa normales.

Que el supermercado esté abierto implica que nosotrxs, los que trabajamos allí estamos expuestos x1000 al virus y con ello nuestras parejas, hijos y una cadena de personas que no me quiero parar a pensar.
Y trabajo en un supermercado, pero no quiero contagiarme; no quiero que se contagie mi MADRE que también está atendiendo en otro supermercado, no quiero que ningún colega de otro super siga pasando por esta circunstancia.

Me molesta, me molesta mucho pasar una compra de únicamente chocolate y redbull… eso NO es primera necesidad. Eso es EGOÍSMO.
Si no os quedáis en casa (ojalá yo pudiera), nos vais a matar a todos.
Venid a comprar, no digo que no, pero venid de 1 en 1, rápido, con la lista hecha, sin tocarnos, sin preguntarnos por 100 cosas, sin quejaros, una vez a la semana y con responsabilidad.

Os tengo que sonreír, pero cada vez me cuesta más.
Gracias.