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Así es el día a día de “La Manada” en la cárcel: insultos y amenazas

El pasado viernes se hizo efectivo el fallo del Tribunal Supremo en el caso de “La Manada”. Además de su posterior detención e ingreso en prisión de manera oficial. Desde ese momento, se encuentran en el módulo de ingresos de la prisión Sevilla I, a la espera de que se les asigne un módulo permanente.

Resulta que los delitos por los que han sido condenados son de los peores vistos entre la comunidad reclusa, por lo que para evitar conflictos en prisión cuentan con un preso de apoyo.

Sin embargo, a pesar de ello, las primeras informaciones afirman que han sido víctimas de amenazas y de insultos por parte de otros reos.

Su situación en prisión.

En situaciones de este tipo, es habitual la figura del preso de apoyo. El impacto emocional es diferente al de otros presos, ya que ellos han estado expuestos mediáticamente en los medios, por lo que su situación se complica más aún.

Sin embargo, a pesar de ello se dice que no se encuentran especialmente compungidos, ya que siguen creyendo en su inocencia. Tanto es así, que su abogado espera leer la sentencia del Tribunal Supremo para buscar alguna posibilidad de presentar un recurso para sus clientes.

“La Manada” está siendo acompañada por un equipo de profesionales, entre los que se encuentran un médico, un educador social y un psicólogo. Recordemos que han sido condenados a 15 años de prisión por su delito durante las fiestas de San Fermín 2016.

Cabe destacar que se apunta que tanto Antonio Manuel Guerrero como Alfonso Jesús Cabezuelo podrían ingresar en un módulo para miembros de las Fuerzas Armadas. A pesar de que el primero ha sido suspendido de funciones, e incluso perderá la condición de Guardia Civil en cuanto se ratifique la sentencia.

En el caso de Alfonso Jesús, ha sido expulsado de las Fuerzas Armadas.

Se han aumentado de 9 a 15 años las penas de prisión para los cinco jóvenes, exceptuando el caso de Antonio Manuel Guerrero, que ha sido condenado a 17 años de prisión por el robo con intimidación del teléfono de la joven madrileña. Además, han aumentado a 100.000 euros la responsabilidad civil a la que tiene derecho la víctima.