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19 evidencias de que todavía hay caballeros nobles en el mundo moderno

Todavía quedan hombres capaces de acciones románticas; afortunadamente, ya no se retan a duelos por bellas damas, sino que se levantan temprano por la mañana para comprar croissants recién hechos para sus esposas, o simplemente ayudan a una chica completamente desconocida que se encuentra en una situación incómoda.

El maquinista con un sentido de alta responsabilidad moral.

La mujer estaba cegada por la puesta de sol, por lo que su compañero puso el menú detrás de su cuello para proteger a la dama del brillo.

“Escuché por la mañana: “Bebé, nos visitó un conejo, ¡ven aquí cuanto antes!”. Me levanté de la cama y vi un camino hecho de huevos de chocolate que conducía al jardín con tulipanes”.

“Mamá decidió ponerse pestañas postizas, y mi papá las pegó con paciencia una tras otra, mientras en el fondo sonaba la música favorita de mi madre”.

“Soy un papá soltero y un mecánico sucio, pero cada fin de semana, las niñas me pintan las uñas”.

“Hice una caja para el anillo de compromiso. En nuestra primera cita, vimos Parque Jurásico en una sala vacía”.

Un hombre le regala a su esposa de 67 años un nuevo anillo de diamantes después de que ella perdió su anillo de matrimonio en un geriátrico.

“Mi novio es electricista. Él diseñó esta caja para proponerme matrimonio. Las instrucciones estaban en verso. Le dije que sí”.

“Me conmoví cuando vi a esta pareja en el hospital”.

“Mi novio preparó una cena romántica solo porque ya llevamos 18 meses juntos”.

El hombre le ofreció a la mujer cargar a su bebé mientras ella llenaba los documentos en la clínica.

Este hecho mejorará cualquier día.

“Mi esposo lo hizo para mí mientras yo estaba de vacaciones. No tenía idea de que tuviera este talento”.

“Mi esposo horneó una galleta en forma de corazón para mí. Tenemos 20 años de casados”.

“Tengo momentos difíciles, pero estas flores que él me dio me hacen sonreír”.

“Tenemos poco tiempo juntos y ni siquiera nos hemos dicho ’te amo’, pero él me cuidó después de la operación, ordenó la casa, me ayuda a bañarme y a vestirme”.

Verdadero caballero.

“Me mudé a la Costa Este de los Estados Unidos, y en ninguna tienda cercana vendían mis bocadillos favoritos. Mi esposo los encontró y compró todos los que tenían”.

“Llegué temprano a la panadería para complacer a mi esposa el Día de la Madre y ser el mejor marido del mundo. Pero a las 6:30 ya había una fila de otros maridos que se esforzaron más que yo”.

¿Alguien ha hecho cosas tan caballerosas por vosotros?