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15 Pruebas de que todos los hombres del mundo se parecen un poco

Dicen que las mujeres vienen de Venus y los hombres de Marte y es que es evidente de que en algunas cosas, somos muy diferentes, su ironía y la capacidad de encontrar la mejor manera de salir de un conflicto, simplemente no tienen precio, e aquí algunos ejemplos:

  • Por la mañana entré al baño. Mi esposa se estaba secando el cabello con un secador de pelo, a través de un… tamiz. Estuve perplejo todo el día. Después de una búsqueda en la red, resultó que es una práctica normal entre las mujeres. Me quedé perplejo otra vez. © koslovav / pikabu
  • Hoy estaba acostado en el sofá, pegado al teléfono. Mi mujer se puso a quitar la ropa de la secadora y dijo:
    — La costura de esta camisa se rompió, y se estiró de los lados. Yo no soy de esta talla, hay que tirarla.
    Yo dije automáticamente:
    — Déjala para más adelante…
    Oh, ¡esa mirada! La muerte mira así. © Bkmbx / pikabu

  • Una mujer que está a mi lado en el tren está discutiendo con su novio por el altavoz sobre si deberían comprar un frigorífico para el piso nuevo. Ella lo quiere, él insiste en que se puede “mantener el jamón en el jardín”. Creo que voy a pasarme de mi parada hoy. © willhallcomedy / twitter
  • Yo en una hora y media: lavé los platos, saqué la ropa de la secadora, bañé a tres niños, limpié los dientes de dos, lavé el piso de la cocina, cargué la lavadora 2 veces y ordené el desorden de la mesa.
    Mi marido: se quedó en la cocina con el teléfono, fue al baño con el teléfono. © zhenis / twitter
  • Mi papá es un marido increíble, pero un padre más o menos. Hoy rompió la taza favorita de mi madre mientras ella estaba en el trabajo, y me envió a buscar una igual, con un clima de temperaturas bajo cero, para que mamá no se moleste. © drsy10WSbjZ3Sho / twitter
  • Recién, en una tienda, un hombre le dijo a su mujer: “¿Y si compramos algo rico?”, y se fue al sector de cervezas. Pobrecito… © Livotovas / twitter
  • A veces, tarde en la noche, me quedo despierta e imagino que me estoy muriendo. Allí estoy, en mi lecho de muerte, todos están llorando silenciosamente, mi marido pálido se acerca a mí y con voz envejecida y agrietada me pregunta: “¿No has visto mi camiseta azul?”. O digamos que ambos, como corresponde a una pareja feliz, nos morimos el mismo día. Y allí estamos, junto al río del reino de los muertos, tenemos que pagarle a Caronte para que transporte nuestras almas, y mi esposo no tiene una moneda, porque “pensé que las cogiste tú”. © vie_fastueuse / twitter

  • He estado engañando a mi mujer durante 15 años. No recuerdo cuándo comenzó, pero ha estado sucediendo durante unos 15 años enteros. Mi esposa se pinta las cejas. Y, cada vez, se me acerca y me pregunta si todo está bien, si están parejas. Y durante todos estos años, he estado fingiendo que entiendo lo que ella quiere de mí. Cada vez examino sus cejas cuidadosamente y la mitad de las veces le digo que está todo bien. En la otra mitad de los casos, las emparejo un poco con el cepillo (o como se llame esa cosa que usan). No sé dónde debería estar “parejo”, pero trato de mantener una simetría. Parece que realmente piensa que ya soy un experto en el tema. Con años de práctica. © kanopeal1978 / pikabu
  • Por razones de salud, el médico me prescribió una dieta hipoalergénica: de carne, solo la hervida; de productos de harina, solo sin levadura; de productos lácteos, solo los agrios. Bueno, para la cena tengo ravioles de carne molida con crema agria. Mi mujer no lo aprueba, pero no puede argumentar cuál es el problema exactamente. © Imago696 / pikabu
  • Hoy saqué de las entrañas del estante más alejado del armario unos jeans viejos, y apenas logré meter mi inmensa belleza en ellos. Le dije a mi marido: “¿por qué no me dijiste que engordé tanto?”. Y él respondió: “¿Se podía?”. © VASHASOVA / pikabu
  • Llevamos 10 años juntos, y mi marido, al ver que lo estaba mirando quitándose la camisa, metió el estómago. Es conmovedor. © chertovka00 / twitter
  • Mi marido preparó unos sándwiches a las 3 de la mañana, los trajo a la habitación y me despertó con las palabras: “Pensé que tú también querrías”. Quizás él haya sido la única elección acertada de toda mi vida. © yes_mistresss / twitter
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