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15 comentarios divertidos de niños que hicieron sonrojar a sus padres

Los niños siempre tienen algo que decir: a una chica desconocida, que los agujeros en sus oídos son necesarios para la ventilación. A las personas en el metro, su indignación por el amontonamiento. Y todo esto, por supuesto, sin timidez en su expresión.

Comos sentimos debilidad por las historias emocionantes, hemos recopilado algunas de ellas buscando en la inmensidad de Internet.

Recogía a mi pequeño del jardín de niños, al lado había una pareja de niños conversando y vistiéndose para ir a dar una vuelta.
El niño le dice a la niña:
— Cuando nos casemos, lo importante es que no engordes porque, si no, el cinturón con la pistola no te quedará y no podrás huir de los lobos.
— ¿Pero, tal vez, tú podrías dispararles a los lobos con la pistola?— De manera coqueta pregunta la niña.
El chico perplejo:
—¿Para qué la pistola? Yo voy a perseguirte junto con ellos.
Sin duda fue un increíble escenario.

Iba en el autobús y frente a mí viajaba una mamá con su hija.
La niña me miró y le preguntó a su mamá: “¿Mamá, sabes por qué está chica tiene tantos agujeros en sus oídos?”. (Tengo 5 aretes en la oreja derecha).
Mamá: “Bueno, tal vez a ella así le gusta”.
Niña: “No, me parece que es para que los oídos se ventilen”.

Estaba sentado con mi hermano en el patio de juegos. Al lado había una niña (de 5 a 6 años) que le habló a su amiga para subirse a los columpios. Se acercó un niño y le dijo: “¿Quieres que te empuje?”. La niña lo volteó a ver evaluándolo y le dijo: “Nosotras vamos a ir a otros columpios”. El coqueteo no funcionó.

Un día estábamos descansando en el lago. Estaba sentado observando a los niños en el agua. A mi lado, Julia, la hija de 4 años de mi amiga, se estaba secando. La niña, en su onda, murmuraba algo. Llenó una cubeta con arcilla, vertió un poco de arena, colocó unas ramitas, miró su creación y dijo:
— ¡Una perfecta suciedad!
Hizo una pequeña pausa y después en voz alta:
¡Solo por hoy en nuestra tienda, excelente suciedad curativa! ¡Compre la suciedad, el agua va de regalo!
Recuerdo esta frase cada vez que me llaman todo tipo de anunciantes y proveedores.

Un niño desconocido jaló un cable que sobresalía de mi bolsillo. Su mamá: “Hijo, no debes comportarte así. Disculpe. Por favor”. El niño continuó mirándome a los ojos y dijo: “¿Te dolió? ¿Eres un robot?”.

“Ahora entiendo por qué estaba escondido en la casita de juguete”.

He conseguido un nuevo amigo, un pequeño de 7 años de nombre Daniel de 18 kilogramos. Llegó conmigo a la entrada del complejo habitacional y me dijo: “¿A qué piso va?”. Voy al segundo piso y subiré por las escaleras. Él suspiró tristemente diciendo, “Otra vez tendré que subir a pie”. Yo le pregunté: “¿Y por qué a pie?”. Él: “¡Soy pequeño y ligero, el elevador no me toma en cuenta!”.

Estaba sentada en una cafetería. Un niño de 4 años se acercó y me miró con unos enormes ojos.
Su mamá se acercó, lo tomó y le dijo:
— No, Víctor, ella no es tu novia. Vámonos.
Y él respondió:
— ¿Por qué? ¿Cuándo encontraré la mía?

Hoy, en el metro, una niña le preguntó a su mamá: “¿Le puedo pedir a Dios que todos se vuelvan a ir de vacaciones para no viajar con un montón de gente?”. La mitad de la línea morada del metro se puso a llorar.

Hoy me di cuenta de cuál es el punto de las nuevas generaciones.
Un adulto le dice a un niño de 5 años:
— ¡El espacio es muy interesante! ¿Te gustaría visitar Marte?
El niño responde:
— ¡¿No, qué te pasa?! ¡Allí ni siquiera han instalado WiFi!

En el autobús, frente a mí iba sentada una abuelita con su nieto. La abuelita le dijo a su nieto que el próximo año ya entraría a la escuela.
Nieto: “Esto sin ningún tipo de discusiones. Yo no iré”.
Abuela: “¿Por qué?”.
Nieto: “Porque todos los niños que van a la escuela regresan de allí muy tristes”.

La abuela le dio a su nieta un billete de 1 USD. Ella subió a su habitación para “hacer más dinero”.

Viajaba en el autobús. Frente a mí iba sentada una niña de 4 años, que le susurró algo a su mamá en el oído. Su mamá le dice, “Deja de pensar en eso”. La niña, entusiasmada y seriamente, me mira y dice:
— Tienes el cabello como mi gato. ¡No puedo contenerme y me dan tantas ganas de acariciarlo!

Situación en el patio de juegos:
— ¿Niña, niña, vamos a jugar a la mama y a la hija? Tú eres la hija y yo la mamá.
— Vale.
— ¡No te subas al tobogán, no tires arena en el camino, no arrojes los juguetes! ¡Te vas a caer, no te vayas a subir ahí! ¡Ahora nos regresamos a casa! ¡Ya te dije!

Viajaba en el autobús y un papá cargaba a su hijo sobre sus rodillas. El niño se volteó con su papá y le dijo: “Papá, vamos a cederle el asiento a esa señora, se ve como si estuviera a punto de morir”.

No sé lo que pasó. Estaba en un refugio de animales, un niño entró, me señaló con el dedo y dijo: ¡Quiero este! La mamá del chico me volteó a ver y dijo: “No puedes llevártelo, es una persona adulta”.

Tal vez algo no está bien con mi rostro o solo era un domingo por la mañana, pero en el McDonald’s, un niño de 3 años se sentó con su papá. De pronto, el niño salió corriendo. Asustado, le dijo a su papá: “No quiero sentarme junto a ella”.
El papá le preguntó: “¿Por qué? ¿Te va a morder?”.
Y el niño en voz baja: “Sí”.

¿Qué es lo más gracioso que has escuchado decir a un niño?

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